Nacimos en Bilbao, a finales de los 70 o principios de los 80. Crecimos en una ciudad industrial, gris, donde los tiempos estaban revueltos.
Íbamos al instituto con nuestro walk-man escuchando Extremoduro, La Polla o algún grupo heavy. Y cuando llegó el momento comenzamos a salir los fines de semana. Al principio te llamabas a casa al mediodía y quedabas en el bar de siempre, a la hora de siempre. Cuando llegaba la noche no había horarios ni en el Casco, ni en ningún lado. Cada una de ellas era una aventura diferente.
Poco a poco la ciudad fue transformándose. El Bilbao industrial fue dando paso a uno nuevo que brillaba con luz propia. Ahora los edificios emblemáticos ocupan el lugar de lo que fueron industrias y astilleros.
La noche también cambió. Llegaron los horarios de cierre, los sitios con entrada, y las miles de llamadas para quedar con todos en el mismo sitio y a la misma hora. Unos bares cerraron, pero otros han abierto y siempre merece la pena visitarlos.
Nosotros que hemos vivido todo esto, queremos divertirnos recordando el pasado y disfrutar del presente de nuestra ciudad: Bilbao.
¿Por qué se llama Costroblog?
El nombre del Costroblog tiene su origen en el Costroviaje. Éste viaje lo realizó nuestra cuadrilla en dos ediciones en los veranos de 2005 y 2006. Las reglas eran muy simples: Se alquilaban los coches necesarios para ir todos los que quisieran. Pero estaba absolutamente prohibido decidir el destino o hablar del viaje antes de empezarlo.
Así pues, según llegaba el día, montábamos en el coche y decidíamos a donde ir en una aventura totalmente improvisada. Y así durante toda la semana que duraba el viaje. A veces dormíamos en el propio coche, o en playas ya que aquello formaba parte del espíritu del viaje.
Aquella aventura nos llevó en las dos ediciones a recorrer aleatoriamente gran parte de la península, visitando multitud de lugares y fiestas. Aquellas condiciones de convivencia extrema también sacaban lo mejor y lo peor de cada persona, pero el recuerdo en general es extremadamente divertido.
Por lo tanto, al finalizar la edición del 2006, decidimos hacer el costroblog para contar nuestras aventuras. Y hasta hoy…

